Triste historia de un burro violado
LUIS ALFREDPO RAPOZO
Cada vez que el burro se percataba de la presencia de Joseph se tornaba muy nervioso, su respiración se agitaba demasiado. Tanto cambiaba la actitud del burro que llamaba la atención, incluso, las piernas le temblaban y los ojos se le ponían en blanco. " Casi se desmayaba" decía Tom Willis , que era vecino de Joseph y que tenía una burra de nombre Helen.
"Era natural que eso le pasara al pobre, ya que Joseph lo maltrataba cada cierto tiempo, es decir lo violaba en medio de sus borracheras el sabado por la noche",llegó a manifestar en susurros la señora Cristine, la esposa de Tom, cuando en baja voz, dijo que Joseph se la pasaba violando al animalito.
Sabía que era humillante para Boby -así se llama el burrito- decía Willis, por que Joseph lo violaba delante de la bella... Helen. Eso era demoledor para el burro seguramente.
No hay otra explicación. "Desde la primera vez que lo violaron su vida cambió con toda seguridad", dijo la vieja Cristine, mientras se secaba las lágrimas y suspiraba su tristeza. "Ha sido muy traumático todo esto-añadió Willis- y nos parece que debemos pedir tratamiento especial para Boby y tratar de que olvide las constantes arremetidas de Joseph que incluso hacían que el inmenso miembro del burro se escondiera a la vista de cualquiera, pues su tamaño disminuía como encogiendose" .
"La pobre Helen no miró mas nunca a Boby , como si no existiera", terminó diciendo Willis y eso es muy penoso para cualquiera.
El caballo no presenta ninguna señal de haber sido violado.
Mas bien se la pasa trotando alegremente por el corral mientras sus grandes ojos observan todo con mucha naturalidad. Esto ha sido aprovechado por la defensa de Joseph, quién insiste que él no ha violado a Milky-el hermoso caballo blanco de tres años- y por ende solicita una consideración de su caso.
Sin embargo, la señora Cristine de Willis insiste que ella vió claramente en varias oportunidades a Joseph violando a los dos equinos . Y por eso puso la denuncia en la delegación policial del Condado de Leicester Crown .
Joseph declaró a El diario The Independent, que Cristine es una vieja metiche que se la pasa espiando por la ventana todo lo que hace y que además le tiene envidia
A la pregunta de que si había violado a Boby, El señor Joseph Squires se hizo el sueco y evadió la respuesta, señalando que eso se lo pueden preguntar al burro
Según la Fiscalía , este es un caso dificil y aparentemente el indiciado quedará libre en ésta oportunidad, pero es posible que los animales pasen a manos de la Asociación Protectora de animales si logran comprobar el maltrato denunciado por Cristine.
Sin embargo , Joseph también es dueño de varias perras, dos mapaches, una vaca y una gorila de nombre Mimosa .
martes, 24 de febrero de 2015
martes, 17 de febrero de 2015
La cosa no es cuento.
La cosa no es cuento.
El domingo pasado, bien temprano
Tuve que llevar a mi vecino Alexander Escobar
Al Hospital Vargas, despues que me lo conseguí
Todo aporreado y medio desnudo
Tirado de largo a largo en el pasillo,
Frente a los ascensores
Del edificio donde vivo.
El domingo pasado, bien temprano
Tuve que llevar a mi vecino Alexander Escobar
Al Hospital Vargas, despues que me lo conseguí
Todo aporreado y medio desnudo
Tirado de largo a largo en el pasillo,
Frente a los ascensores
Del edificio donde vivo.
Fue impresionante.
Lo primero que pensé
Fue que al hombre lo habían atracado
-seguramente- en la madrugada
Mientras llegaba a su casa
Después de una escapada
Del sábado por la noche
A lo James Bond.
Lo primero que pensé
Fue que al hombre lo habían atracado
-seguramente- en la madrugada
Mientras llegaba a su casa
Después de una escapada
Del sábado por la noche
A lo James Bond.
Luego, lo vi con detalle
Y noté que estaba descalzo,
En interiores rotos y con el culo al aire.
Entonces, me dije:
¡Verga, a este hombre lo violaron!
Y noté que estaba descalzo,
En interiores rotos y con el culo al aire.
Entonces, me dije:
¡Verga, a este hombre lo violaron!
Automáticamente, me imaginé
A un negro más grande que yo
Apuntándole a la cabeza
Con un colt 44 presionándole el temporal,
Mientras tres negocios drogados
Y extraviados en su mente
Que se comportan como monos en el zoológico
Peleando por un maní, una cotufa o un cocosete,
Se ponían a bailar merengue
En su lomo,
creyéndose bailarines
De 4.40, Iris Chacón o Wilfredo Vargas, mejor
Bailando el perrito bajo la luz de la luna.
A un negro más grande que yo
Apuntándole a la cabeza
Con un colt 44 presionándole el temporal,
Mientras tres negocios drogados
Y extraviados en su mente
Que se comportan como monos en el zoológico
Peleando por un maní, una cotufa o un cocosete,
Se ponían a bailar merengue
En su lomo,
creyéndose bailarines
De 4.40, Iris Chacón o Wilfredo Vargas, mejor
Bailando el perrito bajo la luz de la luna.
Así fue como detallé
Que el hombre estaba todo moreteado,
Por las piernas, brazos y espalda.
me dijo “que con un palo le dieron
Como si fuera una piñata”;
Observé un ojo morado
Como en las películas de los años treinta
De esas que son sin sonido
Donde siempre salía alguien
Con un ojo morado.
Me dijo- que una sola mano
Con el puño cerrado
Le impactó de lleno y con furia;
Nóté un labio choreto, inchado, partido
Y creo que hasta un diente le habían volado;
Me dijo “ que un pescozón de macho
La dieron y la cara se la habían volteado
Que ese fue el coñazo
Que le dejó noqueado.
Que el hombre estaba todo moreteado,
Por las piernas, brazos y espalda.
me dijo “que con un palo le dieron
Como si fuera una piñata”;
Observé un ojo morado
Como en las películas de los años treinta
De esas que son sin sonido
Donde siempre salía alguien
Con un ojo morado.
Me dijo- que una sola mano
Con el puño cerrado
Le impactó de lleno y con furia;
Nóté un labio choreto, inchado, partido
Y creo que hasta un diente le habían volado;
Me dijo “ que un pescozón de macho
La dieron y la cara se la habían volteado
Que ese fue el coñazo
Que le dejó noqueado.
-Entonces le pregunté directamente
Que en qué botiquín de la muerte
Se había internado:
“No joda vecino
-me dijo lloriqueando como carajito jodido
En el colegio-,
…Fue mi mujer, que me entró a coñazo limpio
Por llegar tomado,
pero no se lo digas a nadie,
Porque me ofreció otra tunda
Si iba con el chisme a cualquier lado”
Que en qué botiquín de la muerte
Se había internado:
“No joda vecino
-me dijo lloriqueando como carajito jodido
En el colegio-,
…Fue mi mujer, que me entró a coñazo limpio
Por llegar tomado,
pero no se lo digas a nadie,
Porque me ofreció otra tunda
Si iba con el chisme a cualquier lado”
¡Juan Hilario, Juan Hilario,
¡Juan Hilario, Juan Hilario,
No ande por esos caminos!
-Mire que El silbón le puede salir
y lo jode,
por mujeriego y vagabundo!
LUIS ALFREDO RAPOZO
No ande por esos caminos!
-Mire que El silbón le puede salir
y lo jode,
por mujeriego y vagabundo!
LUIS ALFREDO RAPOZO
Juan Hilario, andaba emparrandado
por los lados de Guanarito,
una tarde de fiesta
caminando,
buscando un caney,
cercano al hato “Malavares”,
bajo una lluvia fastidiosa
que tenía todo enfangado.
por los lados de Guanarito,
una tarde de fiesta
caminando,
buscando un caney,
cercano al hato “Malavares”,
bajo una lluvia fastidiosa
que tenía todo enfangado.
Los peones dicen:
“Que fue un sábado en la tarde,
del mes de mayo,
-bajo el compás de una bandóla,
que se escuchaba a los lejos-,
cuando Juan Hilario
estaba alborotado
por bailar con las muchachas bonitas
que iban para el baile”.
“Que fue un sábado en la tarde,
del mes de mayo,
-bajo el compás de una bandóla,
que se escuchaba a los lejos-,
cuando Juan Hilario
estaba alborotado
por bailar con las muchachas bonitas
que iban para el baile”.
“-Iba apuradito, cruzando por el hato,
entonces, a quien se cruzaba por el camino
-Juan Hilario-,
le indicaba que se fueran con él
para la bailanta-me contó un campesino
que me echó el cuento,
una vez que estaba en Guanarito,
detrás de una morena llanera
que me tenía sin dormir,
después que pasamos una tarde
escondidos en un monte,
cerca del río Guanarito-.
entonces, a quien se cruzaba por el camino
-Juan Hilario-,
le indicaba que se fueran con él
para la bailanta-me contó un campesino
que me echó el cuento,
una vez que estaba en Guanarito,
detrás de una morena llanera
que me tenía sin dormir,
después que pasamos una tarde
escondidos en un monte,
cerca del río Guanarito-.
Fue José Juan
Quien le dijo:
“-…Que él no lo acompañaba,
porque “El Silbón” andaba suelto,
dando palos a hombres solos por el camino.”
Quien le dijo:
“-…Que él no lo acompañaba,
porque “El Silbón” andaba suelto,
dando palos a hombres solos por el camino.”
Juan Hilario, no le creía el cuento
y más bien se reía
de los cuentos de José Juan,
que le tenía miedo a cuentos de camino.
y más bien se reía
de los cuentos de José Juan,
que le tenía miedo a cuentos de camino.
-¡Tenga cuidado Juan Hilario
que el Silbón anda suelto,
esta noche de mayo,
es la noche del silbón,
que anda silbando
y dándole sustos a la gente,
mire que el silbón no es juego!
que el Silbón anda suelto,
esta noche de mayo,
es la noche del silbón,
que anda silbando
y dándole sustos a la gente,
mire que el silbón no es juego!
Juan Hilario se internó por el camino
burlándose de los cuentos de José Juan.
burlándose de los cuentos de José Juan.
Entonces, Juan Hilario
escuchó silbidos,
que se acercaban cada vez más;
Y se reía, porque pensaba:
“que José Juan
le estaba mamando gallo , desde la espesura.”
escuchó silbidos,
que se acercaban cada vez más;
Y se reía, porque pensaba:
“que José Juan
le estaba mamando gallo , desde la espesura.”
Sin embargo, Juan Hilario
agarró su garrote para defenderse
pero, no vio a nadie;
aunque sintió los golpes, escuchó los silbidos
y lo dejaron aporreado en el camino.
agarró su garrote para defenderse
pero, no vio a nadie;
aunque sintió los golpes, escuchó los silbidos
y lo dejaron aporreado en el camino.
Juan Hilario prometió no andar por las noches
en días de espantos
sobre todo en mayo,
cuando el silbón anda suelto.
en días de espantos
sobre todo en mayo,
cuando el silbón anda suelto.
Después me enteré
Que el cristiano que me echó el cuento
del “ silbón que sale por esos lados”,
Había sido marido de la llanera
Que yo me estaba buseando
En tierras de Portuguesa.
Que el cristiano que me echó el cuento
del “ silbón que sale por esos lados”,
Había sido marido de la llanera
Que yo me estaba buseando
En tierras de Portuguesa.
Entendiendo que fue un aviso
Que me entregó el cristiano,
Más nunca fui a guanarito,
Para evitar una paliza
En tierras ajenas;
Pero a la llanera me la llevé una semana
A pasear a Barquisimeto
Donde por más que silben en guanarito
Los sonidos no llegan, ni con parlante.
Que me entregó el cristiano,
Más nunca fui a guanarito,
Para evitar una paliza
En tierras ajenas;
Pero a la llanera me la llevé una semana
A pasear a Barquisimeto
Donde por más que silben en guanarito
Los sonidos no llegan, ni con parlante.
Fue una noche de copas
Fue una noche de copas,
Con el bolsillo ajustado
Por la inflación.
LUIS ALFREDO RAPOZO
Con el bolsillo ajustado
Por la inflación.
LUIS ALFREDO RAPOZO
La otra noche estaba muy aburrido
entonces, me fui a un local nuevo
que queda en El Rosal
y solo funciona de noche,
a media luz y con mucha música
para alegrar el espíritu.
entonces, me fui a un local nuevo
que queda en El Rosal
y solo funciona de noche,
a media luz y con mucha música
para alegrar el espíritu.
Allí me fui a la barra
y pedí un escosés con soda
mientras escuchaba una canción tropical
que hablaba de “si tu boquita fuera de chocolate,
yo te daría bate que bate…”
-ustedes saben- para alborotar el estómago
y ponerlo a uno en tres y dos.
y pedí un escosés con soda
mientras escuchaba una canción tropical
que hablaba de “si tu boquita fuera de chocolate,
yo te daría bate que bate…”
-ustedes saben- para alborotar el estómago
y ponerlo a uno en tres y dos.
En eso, se me acerca un mujerón
como de cuarenta años,
que parecía una actriz porno,
de esas que salen en la gran pantalla
con unos senos de melón
que se le querían salir corriendo.
como de cuarenta años,
que parecía una actriz porno,
de esas que salen en la gran pantalla
con unos senos de melón
que se le querían salir corriendo.
No les voy a mentir,
pero, el corazón se me aceleró
como si fuera un caballo corriendo
en el hipódromo
con deseos de llegar primero
en una competición.
pero, el corazón se me aceleró
como si fuera un caballo corriendo
en el hipódromo
con deseos de llegar primero
en una competición.
Yo me hice el musiú
ocultando mi entusiasmo
para no parecer desesperado
y mucho menos impresionado
por esa mujer tan bella
que parecía un bocado
de dulce de fresa con melocotón.
ocultando mi entusiasmo
para no parecer desesperado
y mucho menos impresionado
por esa mujer tan bella
que parecía un bocado
de dulce de fresa con melocotón.
Tenía una cabellera negrísima
y larga como una cortina de seda,
con unos ojos grandotes y unas pestañas postizas
-me parece-, que le daban una pinta
de mujer fatal con vampiro
y los vellos se me pararon
como si me hubiesen dado un susto.
y larga como una cortina de seda,
con unos ojos grandotes y unas pestañas postizas
-me parece-, que le daban una pinta
de mujer fatal con vampiro
y los vellos se me pararon
como si me hubiesen dado un susto.
La nena me preguntó:
-¿Me brindas un palo?
Y yo pensé:”¡Perro negro! se me hizo”
-Claro que sí mamita,
Pide lo que gustes…
-le dije- con mi voz de galán
que Raúl Amundaray es un niño de pecho.
-¿Me brindas un palo?
Y yo pensé:”¡Perro negro! se me hizo”
-Claro que sí mamita,
Pide lo que gustes…
-le dije- con mi voz de galán
que Raúl Amundaray es un niño de pecho.
Entonces, la miré completa
-aprovechando que la mujer me dió un chance,
mientras se volteaba para tomar su copa-,
tenía un vestidito que parecía un baby doll
y dejaba ver sus piernotas de Iris Chacón,
una cinturita chiquitica,
un rabo de jamón, que parecía una pera gigante
o de manzana , en ebullición.
-aprovechando que la mujer me dió un chance,
mientras se volteaba para tomar su copa-,
tenía un vestidito que parecía un baby doll
y dejaba ver sus piernotas de Iris Chacón,
una cinturita chiquitica,
un rabo de jamón, que parecía una pera gigante
o de manzana , en ebullición.
Yo tragué con dificultad
cuando se agachó y me dio un picón,
que si no es porque estaba sentado
me doy un resbalón;
ella se dio cuenta
que yo estaba en aprietos
y como si fuera un tiburón cazando
un pescadito o un atún perdido
me preguntó: "‘¿Bailamos mi amor?"
Yo le dije "que …si,
Que para mañana es tarde, Corazón”.
Entonces,
Bailamos apretaditos una canción
Y la mujer me sobaba
Como si yo fuera un dólar,
O una prenda de oro con piedras
De ojo de tigre o esmeralda,
Y se me pegaba tanto
Que yo sentía su calor,
No se si era mi excitación,´
Pero creo que le sentí hasta una palpitación.
cuando se agachó y me dio un picón,
que si no es porque estaba sentado
me doy un resbalón;
ella se dio cuenta
que yo estaba en aprietos
y como si fuera un tiburón cazando
un pescadito o un atún perdido
me preguntó: "‘¿Bailamos mi amor?"
Yo le dije "que …si,
Que para mañana es tarde, Corazón”.
Entonces,
Bailamos apretaditos una canción
Y la mujer me sobaba
Como si yo fuera un dólar,
O una prenda de oro con piedras
De ojo de tigre o esmeralda,
Y se me pegaba tanto
Que yo sentía su calor,
No se si era mi excitación,´
Pero creo que le sentí hasta una palpitación.
La mujer no quería perder tiempo,
Entonces, me invitó a su habitación
Para que le enseñará mi guarapo
De cuarta generación,
pero no pude firmar el libro
"Del buen momento",
Porque la mujer cobraba
A precio de dólar libre,
En medio de esta inflación;
Que ni con oferta, rebaja, ni ajuste
Llegaba mi bolsillo
Para bailar una canción
De las que canta Iris Chacón…
Entonces, me invitó a su habitación
Para que le enseñará mi guarapo
De cuarta generación,
pero no pude firmar el libro
"Del buen momento",
Porque la mujer cobraba
A precio de dólar libre,
En medio de esta inflación;
Que ni con oferta, rebaja, ni ajuste
Llegaba mi bolsillo
Para bailar una canción
De las que canta Iris Chacón…
Total queridos amigos
Que fui por lana
Y salí traquilado,
Pero por lo menos
Bailé una pieza
Con ese mujerón…
que después se fue con otro,
un viejo verde y cabrón,
que seguramente era ministro,
alcalde o gobernador;
alguna vaina de la revolución,
porque tenía franela roja,
guardaespaldas y dos carajos mirones
que le jalan bola
a la revolución...
Que fui por lana
Y salí traquilado,
Pero por lo menos
Bailé una pieza
Con ese mujerón…
que después se fue con otro,
un viejo verde y cabrón,
que seguramente era ministro,
alcalde o gobernador;
alguna vaina de la revolución,
porque tenía franela roja,
guardaespaldas y dos carajos mirones
que le jalan bola
a la revolución...
sábado, 14 de febrero de 2015
Entre una pure y un chamito
La extraña relación
entre una pure y un chamito
desencadenó en boda y se casaron rapidito
para luego irse de luna de miel
por os lados de Machurucuto,
Donde alquilaron una casita frente al mar
Y entonces,
Comieron lebranche con yuca
Y se paseaban todos los días
Por la orilla de la playa: ella con un hilo dental
Y él con un guayuco.
Un consejero matrimonial
le dijo a esta señora
que cuando mucho
tendría cinco años de paloma.
¿Cómo así?-le preguntó la señora, al faculto-
Entonces, el hombre le dijo
“…que por su avanzada edad
En unos cinco años, la cosa se le pondría más difícil,
De mantener a ese muchacho a su lado
Y restregando la yuca.
“Entiendo”, dijo la señora,
quien se tomó la cosa con mucha
sobriedad y cordura,
aceptando que le sería muy complicado
mantenerse, sexy, atractiva y buenota
ante los ojos del muchacho,
cuando pasara a línea de los setenta.
-¿Qué harás entonces?
le preguntó el faculto, que les dije-.
-Bueno, mijo-respondió la señora-, estoy dispuesta
A comer paloma en el desayuno, en el almuerzo y en la cena
Hasta que el cuerpo aguante;
Hasta que me obstine,
Y no me arrepienta luego,
por eso, lo llevaré de la mejor manera
y no me pondré exquisita con el muchacho.
Y es, que como si fuera una yegua vieja,
De aquí para adelante
Lo que me den es ganancia.
II
El chamito dice
Que a él le encanta su vejuca
Si bien es cierto,
Que su cara está aporreadita
Por el descuido
Y el trabajo,
Del cuello para abajo
El no deja su vejuca.
Cuenta el muchacho
Que la vieja tiene dos buenos pechos
Como lechosa madura,
Paraditos y bonitos
Como fruta rozagante.
Sus piernas son un encanto
Femeninas y gorditas
Sin grasa ni nada raro,
Sin venas superficiales, ni cicatrices
Sus piernotas son de carajita
Sensuales y provocativas.
Del ombligo para abajo
-ustedes saben-
la vieja tiene un remolino hermoso
Que parece un pollo
Atragantado de yuca
Y él reconoce
Su falta de experiencia con mujeres
En la vida,
pero
Por nada del mundo cambia
Su buena yuca,
Que la vieja le da en almibar de guayaba
Y melao de papelón
Con la perversidad de una pure maluca.
III
La primera noche
En su luna de miel
LA pure se puso una batica
Y andaba rueda libre
-ustedes saben-,
Entonces se metió en una hamaca matrimonial
Que estaba guindada en un pasillo
Y desde alli,
le pegó un silvido al carajito
Juiu jui
Y con la mano le hacía señas para que fuera
A acostarse a su lado.
Puso una pierna para un lado,
abierta como una rana
Y la otra la sacó por un costado,
Mientras le decía a su amorcito:
“querido ven con tu mamacita
Que esta noche te voy a dar un bocado
De lo que ya has probado,
lA diferencia
es que te vas a comer
un bocado de tu esposa
por primera vez,
después de haber firmado”.
Entonces, el chamito ,
Se acercó amorosamente
Y puso en el piso
Un vaso de cerveza
Mientras se quitaba una bermuda vino tinto
Como esos de la selección de futbol
Y se puso en el medio,
Encima de su viejita
para probar la rosa
que ella le ofrecía
como si fuera un sandwiche de pescado.
Peló su poquito de topocho
Una viejita que tenía mucha hambre
Se fue con un viejito flaquito, muy flaquito
Para el alto Orinoco,
A bañarse en un pozo
-ustedes saben-
Y a preparar –también- un sancocho.
La vieja esmeradamente
Peló su grande y fresca yuca,
Y el viejito disimuladamente
Peló su poquito de topocho
Ese 24 de diciembre
Ese 24 de diciembre
fue realmente extraño
para pasarlo frente al mar
en la costa de Anzoátegui.
Durante todo el día
se había trabajado mucho
para tener las cosas a punto.
Ustedes saben:
la limpieza de la casa,
una gran ensalada de gallina,
varios pollos horneados,
se retiró el pan de jamón
previamente encargado en el pueblo,
se guardó hielo en las cavas,
varias cajas de cervezas,
vino frío,
ron y güisqui,
y algo de pastel como postre.
Las hallacas se trajeron de Caracas.
Ya, como a las ocho de la noche
Teníamos mucho cansancio
tal vez, por el calor
y la fatiga de moverse
en un clima caliente.
Entonces, cenamos temprano
-cosa muy grata-,
vestidos con bermudas, franelitas,
los hombres;
y las mujeres con sus batas guajiras
y sus pantaloncitos playeros.
Fue divinamente diferente
En la tranquilidad de la playa;
Sin traquitrraquis, ni balaceras,
Ni equipos de sonidos escandalosos
Ni el trajín de la sociedad,
Ni las compras en centros comerciales,
Ni las colas, ni el humero de los vehículos,
ni el mierdero de siempre.
Entonces, cenamos en un ambiente de compartir
Como pocas veces en la vida
Con mucho silencio, palabras intensas,
Conversaciones, Cantos,
y hasta bailamos debajo de una churuata
mientras empinábamos el codo y miábamos en la arena
como perros realengos.
A las doce de la noche
Nos fuimos a la orilla del mar,
Y nos dimos un baño
bajo la luz de la luna;
el agua estaba tibia
y con todos adentro
no provocaba salir de allí,
entonces,
llegó a botella de güisqui
y los vasos con hielo y agua de coco
para amenizar una conversación de grupo
en una rondalla que se movía con as olas.
Yo decidí salirme
Y me fui a la churuata
Para atender a unos vecinos
Que venían a desear feliz navidad
Y echarse un palo brindado,
Cosa que se dio muy bien
Cantando aguinaldos
Y siguiendo los acordes de un cuatro
Que ya estaba borracho
La dama vidente
Esta mañana bien temprano,
fui a donde una vieja bruja
que según mis amistades mas cercanas ,
es muy buena en cuestión de amores, suerte y salud.
La dama vidente
vive en el pueblo de Charallave,
entonces,
bien tempranito
-como dije-,
Fui a recoger a mi compadre
Jacinto Hermoso
-que de hermoso
Tiene el apellido-,
Para que me indicara el camino
Y acudiera a la cita
Con la mujer mística.
Con la fresca de la mañana
Pisé el acelerador
Y en menos de lo que canta un gallo
Estaba remontando una cumbre
En las afueras del pueblo
Donde vive la señora.
Como es mi menester
Ya iba desayunado
con dos empanadas de pollo
Y un buen jugo de lechosa,
Porque uno no sabe
Que tigre le puede salir en el camino,
Según recomendaba
Sabiamente mi mamá.
Entonces, llegué a la casa
Donde nos recibió una carajita
Vestida con batola de flores
Y un trapo en la cabeza
Que no detallé mucho
Porque la muchacha tenía dos de pecho
Que me dejaron embrujado,
Pero mientras trataba de alejar de mi pensamiento
los malos miramientos,
nos salió al paso la bruja
vestida con un pantaloncito
que enseñaban sus piernotas
y de vaina quedé tirado en el piso
sin haber recibido un golpe.
Yo me imaginaba
Que la bruja
-como le dice mi compadre-
Era una vieja fea
De nariz larga y puntiaguda
Entrada en años, intimidante y repugnante
Y resulta que me encontré
Con una bruja moderna
Que más bien parece
Una miss , una bomba sexy
En plena acción.
Con razón mi compadre
-que es un vagabundo-
Va a revisarse cada rato
Mientras le echa la caballería a la brujita
Con el pretexto “…de que no soy feliz
Y necesito ayuda
Para conseguir un amor bonito”
Si.
la bruja es buena en el amor, salud
Y suerte para mi compadre
Que anda enamorao...
Que lo usa a uno
Para llevarle a la mujer el mercao
Ella era una mujer preciosa
El otro día me consegui a una amiga
de quien siempre estuve atraído.
Ella era una mujer preciosa
muy madura y me llevaba como quince años.
Le recuerdo con sus ojos intensos;
su linda cabellera castaña,
unos ojazos andaluces,
hermosos senos,
amplias caderas
y una piel de muñeca:
Sencillamente, -les digo-,
que era una belleza,
una mujer sin igual
e inaccesible para mi,
en aquellos años de muchacho.
Recuerdo que hasta supliqué por su amor,
pero, la mujer no se condolía de mi desesperación
Y de mi deseo sin destino.
Yo simpemente quería acostarme con ella
Y vaciar todo ese mundo
En un ratito de alegría,
Pero la mujer de vaina me dio a beber una sangría.
Bastantes noches, pasé soñando con ella
Y embelezado por su atractivo
De mujer , de hembra.
Ese día que me a encontré
En peno vagón del Metro,
me le quedé mirando
Y ella me saludó
Como esperando mi alegría.
Yo me despedí en un saludo afectivo
Pero, no miré hacia atrás
Pensando
lo fea que estaba,
… esa vieja de mierda…
En una cola puede pasar cualquier cosa.
En una cola puede pasar cualquier cosa.
Yo por lo menos no toco cuatro,
Tampoco arpa
Pero con las maracas me defiendo.
Una vez en barlovento
Durante unas fiestas de San Juan
Me puse de safrico
A verle el culo a una negra
Que bailaba en plena calle
Con una sandunga
Muy atrevida,
que me hizo hervir la sangre
Y darle a la bebida
Para disimular el acaloramiento,
Entonces
LA negra se me quedó mirando
Y empezó a menearse frente a mi
Diciéndome algo en murmullos
“Que si ven negrito
Para que te pegues aquí…
Que si ven negrito
Para que pruebes mi cola.
A mi me dio una tembladera
Viendo a ese mujerón
Pero gracias a mi experiencia
Haciendo colas
Para conseguir algún sofrito
Me puse a bailar con la negra
Meneando la cadera
Bajo el sol que brilla
Y terminé esa tarde
Puliendo hebilla
Con una negra bien
Pero bien bella
Yo por lo menos no toco cuatro,
Tampoco arpa
Pero con las maracas me defiendo.
Una vez en barlovento
Durante unas fiestas de San Juan
Me puse de safrico
A verle el culo a una negra
Que bailaba en plena calle
Con una sandunga
Muy atrevida,
que me hizo hervir la sangre
Y darle a la bebida
Para disimular el acaloramiento,
Entonces
LA negra se me quedó mirando
Y empezó a menearse frente a mi
Diciéndome algo en murmullos
“Que si ven negrito
Para que te pegues aquí…
Que si ven negrito
Para que pruebes mi cola.
A mi me dio una tembladera
Viendo a ese mujerón
Pero gracias a mi experiencia
Haciendo colas
Para conseguir algún sofrito
Me puse a bailar con la negra
Meneando la cadera
Bajo el sol que brilla
Y terminé esa tarde
Puliendo hebilla
Con una negra bien
Pero bien bella
lunes, 9 de febrero de 2015
Luís Alfredo Rapozo presentó su primer libro de cuentos titulado “Echando Cuentos”.
Luís Alfredo Rapozo presentó su primer libro de cuentos titulado “Echando Cuentos”.
El pasado viernes 6 de febrero de 2015
En un colorido acto en la sede de la Biblioteca Nacional en la Avenida Panteón de Caracas, el cuentista y cronista Luís Alfredo Rapozo, presentó su nuevo proyecto “Echando Cuentos”. Al acto asistieron compañeros del autor, quienes fueron sus condiscípulos en la Escuela de Sociología de la UCV. También asistieron miembros de la Sociedad de Escritores de Anzoátegui, representados por Nemesio Paraqueima y Estelita Guarapana.
Después de bautizar el libro tomó la palabra el poeta Honorio Guatamare quien dijo: “… “Echando cuentos” es una recopilación de algunos cuentos breves que Rapozo ha publicado en varios medios, como en el diario Ultimas Noticias, El Tiempo de Puerto La Cruz , Reportero24, El Republicano Liberal y Llanero Digital. En estos tiempos modernos, la mayoría de sus cuentos breves se consiguen en la WEB …
Yo digo, que es sabroso acostarse bajo la luz de una lámpara y leer poco a poco estos cuentos y hasta sentado, cuando se viaja en el metro, para no darle el puesto a una vieja fea, sin dientes y que apoye al régimen.”
Posteriormente e escritor anzoatiguénse Nemesio Paraqueima dijo “… que estos escritos son un escape de las crónicas políticas y sociales que hace Rapozo con cierta regularidad en el diario El Tiempo de Puerto la Cruz y que bien merecen una recopilación aparte, pero el material que se presenta en estas páginas nos deja un oxígeno fresco para ver la realidad, con otra mirada y para recrearnos en una atmósfera extraña de lo real, escondida detrás de cierta magia inevitable, que nos rodea a todos…”
Luego, se obsequiaron varios ejemplares de “Echando Cuentos” y el público asistente tomó la palabra en una amena tertulia, leyendo varios cuentos breves
que fueron la alegría de la tarde. Rapozo se despidió diciendo que “…espero que vengan otros libros que tengo a punto y si no se acaba el mundo, me parece que los bautizaremos también a corto plazo”
martes, 20 de enero de 2015
CONOCI A UNA VIEJA LOCA
EL OTRO DIA
CONOCI A UNA VIEJA LOCA,
QUE ESTABA MUY DEPRIMIDA
PORQUE SE SENTIA FEA,
ARRUGADA Y MAL QUERIDA.
La pobre mujer
no quería salir de su casa
y estaba toda greñuda,
no se bañaba como en una semana;
tenía las uñas de las manos feas,
no se cepillaba los dientes
y la cuchara le hedía a zorrillo.
Entonces, yo le dije:
“…que por más hedionda que estuviese
Con el fundillo
Todo cochino
Y las tetas con mal olor,
Tenía que levantar ese animo
Y buscarse a alguien
Que le hiciera el favor
Para ver si de esa manera
Salía de ese mundillo.
Total que la vieja loca
Me preguntó de frente
Que si yo era capaz
De besarle el ombligo
-ustedes saben,
Ruqui ruqui-
Y yo le dije que estaba muy ocupado
Que mejor
Prendiera una velita
Y esperar
Que algun santo le hiciera el milagro.
jueves, 1 de enero de 2015
Guarapo Añejo
Guarapo Añejo
Escenario: Dos hombres sesentones estaban sentados en una barra de una Cervecería. Ambos disfrutaban de unas cervezas frías recién servidas por un barman gallego que no dejaba de escuchar lo que los dos amigos platicaban y de vez en cuando opinaba sin invitación. Al fondo, la música de la Sonora Matancera , llenaba todo el espectro).
José: -¿Sabes mi pana? Estoy empatado con Carmencita. Desde hace dos semanas somos pareja.
Carlos: (Se quedó sin palabras) –¿Qué dices? ¿Qué estas empatado con nuestra querida Carmencita, que es como nuestra hermana en más de cuarenta años de amistad?¿Cómo es eso?
José: Si vale. Comenzamos saliendo. Compartimos y entonces nos empatamos. Terminamos en un idilio.
Carlos: ¡Caramba!
José: Si . Vamos a mudarnos juntos.
Carlos: Caramba. Me dejas fuera de base. Si yo fuera un tipo que no te conociera, quizás me alegrara y te dijera “…qué chévere, brindo por ustedes, que sean felices, y todo eso.” Pero, no es así. Tu pareces un eterno carajito y vas a echar a perder esa linda amistad. Tu te crees un galán y no dejas de mirarle el fundillo a las muchachas como si fueras un jovencito. Cualquiera creería que eres un latin lover a tus 65 años; que eres una paloma voladora, un castigador.
José: - No seas envidioso, chico
Carlos: No es envidia vale. Hay que asumir la realidad. Carmencita ya se acostumbró a vivir sola chico y no te va aguantar tus majaderías. Vas a dañar una amistad tan linda .
José: Esa chama me quiere.
Carlos: ¿Chama? ¿Qué chama, chico? Carmencita es abuela, no joda.
José: No pensé que ibas a tomar esa actitud, vale.
Carlos: Mira lo que te voy a decir José, pon los pies sobre la tierra. Tu parecieras que no entiendes que vas rumbo a los setenta años de edad que desde hace como dos años te vienes convirtiendo en un viejo achacoso y ahora me sales que te quieres poner a vivir con Carmencita. No joda, si hasta te pareces a Don Abundio.
-José: Hay que vivir la vida, Carlos. Son los nuevos tiempos. Lo que pasa, es que tu eres un viejo solitario
Carlos: No joda , te doy dos semanas para que te manden para el zipote, por viejo verde.
(José se levanta de su asiento y se va al baño, mientras el gallego le renueva los vasos y le sirve a cada uno nuevamente)
Gallego: Ese José se cree Rodolfo Valentino. Yo tengo 70 años y me cojo a mi mujer una vez al mes y con ayuda.
Carlos: Yo se que todo no es sexo. Nada como una buena compañía en la tercera edad. Pero, ella tiene una imagen con sus nietos, sus yernos, sus amigas. ..tu sabes. Cuando la vean con el viejo baboso de José, va a tener que dar explicaciones. Eso no va a durar, porque José se cree un pavito y a lo mejor ni se le para la paloma. Las mentiras duran poco…
Gallego: Y además con todo y sus sesenta y pico se comporta como un adolescente. Yo también creo que Carmencita se va a echar un chasco con el José y lo van a mandar para dónde dijiste…
Carlos: Si. lo van a mandar para el zipote.
ACTO II
El Escenario: (Carlos estaba en casa, sentando frente a su televisor viendo una película en DVD mientras se comía un plato lleno de una pasta corta con atún, salsa rosada y unos plátanos fritos, cuando sonó el teléfono, ring, ring…)
Carlos: Aló, buenas noches…
Carmencita: -Hola Carlos, es Carmen. ¿Cómo estás?
Carlos: -Hola mi reina, ¿Cómo estás? Yo bien aquí en casa, comiendo una pasta con mucha lechuga, mientras otros comen lomito.
Carmencita: Ja,ja,ja bueno es preferible comer lechuga que no tener nada que meterle al saco.
Carlos: ¿Y en que andas mi lomito precioso?-le pregunta-
Carmnecita: -Bueno quería invitarte para una merienda y compartir con los muchachos una torta que le vamos a “picar” a Liza.
Carlos: -¡Muchachos los bisnietos de mi mamá! Esa cuerdita son todos unos vejucos.ja,ja
Carmencita: cierto, pero es la costumbre, tu sabes.
Carlos: Si, es verdad . Anoche estuve compartiendo con José y me dijo que ustedes dos son pareja.
Carmencita: Si tenemos dos semanas.-respondió-
Carlos: -Cómo te metiste en ese peo, con el baboso de José? Una cosa es compartir momentos y eso, pero otra cosa es tenerlo en casa todos los días. Por algo se ha divorciado tres veces.
Carmencita: Ay chico, no digas eso. José es una bella persona.
Carlos: si es una bella persona, pero luego se transforma en el mosntruo verde. Ese carajo es muy celoso y entonces te va a hacer la vida imposible y hasta ni te veremos.
Carmencita: Cónchale, ya hemos discutido varias veces ese asunto y realmente me hace dudar enseriarme con él…
Carlos: Bueno, tu eres una mujer con experiencia en la vida y mucho sentido común. Yo le dije a José, que se cuidara de maltratarte o de hacerte la vida cuadritos y le reconocí que tú tienes tiempo viviendo sola y no le aguantarías sus majaderías.
Carmencita: -Yo también se lo advertí.
Carlos: Si es por salir y compartir, amistades te sobran y sin dolor de cabeza. A la primera que se resbale lo mandas para el zipote, mira que a mi también me encanta el lomito
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