Una viejita que tenía mucha hambre
Se fue con un viejito flaquito, muy flaquito
Para el alto Orinoco,
A bañarse en un pozo
-ustedes saben-
Y a preparar –también- un sancocho.
La vieja esmeradamente
Peló su grande y fresca yuca,
Y el viejito disimuladamente
Peló su poquito de topocho
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