El otro día me consegui a una amiga
de quien siempre estuve atraído.
Ella era una mujer preciosa
muy madura y me llevaba como quince años.
Le recuerdo con sus ojos intensos;
su linda cabellera castaña,
unos ojazos andaluces,
hermosos senos,
amplias caderas
y una piel de muñeca:
Sencillamente, -les digo-,
que era una belleza,
una mujer sin igual
e inaccesible para mi,
en aquellos años de muchacho.
Recuerdo que hasta supliqué por su amor,
pero, la mujer no se condolía de mi desesperación
Y de mi deseo sin destino.
Yo simpemente quería acostarme con ella
Y vaciar todo ese mundo
En un ratito de alegría,
Pero la mujer de vaina me dio a beber una sangría.
Bastantes noches, pasé soñando con ella
Y embelezado por su atractivo
De mujer , de hembra.
Ese día que me a encontré
En peno vagón del Metro,
me le quedé mirando
Y ella me saludó
Como esperando mi alegría.
Yo me despedí en un saludo afectivo
Pero, no miré hacia atrás
Pensando
lo fea que estaba,
… esa vieja de mierda…
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