martes, 7 de julio de 2020




Padrino López, se mamó una lumpia grandota.

Luis Alfredo Rapozo







Un 5 de Julio diferente, fue este último, cuando se celebraba los 209 años de la firma del acta de nuestra independencia del reino de España. Casi que pasa totalmente bajo la mesa; unos cuatro aviones de fabricación rusa, pasearon por el cielo del  país a baja velocidad-como ahorrando gasolina-, pero no se vieron niñitos corriendo hacia un lugar alto para observarlos mejor con el larga vista que usaba papá, cuando asistía en tiempos de democracia al hipódromo; cuando salían a observar aves en tiempos que se hacía turismo ecológico.

Como nota interesante, se sabe que ascendieron a tantos generales, que daba la sensación que tenemos un súper ejército. Yo no se qué actividades harán estos profesionales. Mi hermano me dice que hace falta ordenar los mercados abiertos y limpiar el río Guaire para que no haya problemas cuando lleguen las lluvias tropicales, o hagan un censo estratégico de las obras inconclusas que se pagaron y no se terminaron y que parecen obras de arte horribles, sin terminar…



Maduro se presentó con cara de pocos amigos-parecía un perro buldog-,gritón y estrafalario. El tipo se pone regañón cuando se junta con los militares, como si se hiciera ver como machito apoyado por gorilas. Pero, Maduro también pasó agachado. El que se cogió el show de soldaditos  en su parada militar, fue el máximo líder vestido de verde, o sea el General Padrino López.

Ya ustedes saben, lo que dijo. Su discurso también iba por el camino del olvido, hasta que derrochó gorilísmo puro, cuando dijo que la oposición no llegaría al poder; que “…jamás en la vida serán poder político” si ganaran. Los que escuchábamos sus palabras , nos quedamos como mirones de piedra, por la impresión. Particularmente, yo no hallaba qué hacer en breves segundos, luego inconscientemente pensé “qué bolas tiene este tipo”. El hombre no se fue por los caminos verdes, de frente lo dijo. Obviamente, luego salieron muy pocas personas afectas a la tiranía, a tratar de remendar el capote, pero no es fácil. Y es que Padrino se lució mamándose esa lumpia en cadena nacional. Muchas interpretaciones  dejan sus palabras. La sensación que nos dejó al pueblo democrático, es que no vale la pena votar; ir a elecciones porque aquí no hay democracia; ellos se mantendrán gobernando contra truenos y centellas. La mamada de lumpia que se lanzó Padrino, es equivalente a otra similar que hizo con foto y todo arrodillándose entre las piernas de Fidel en Cuba. Esa foto lo perseguirá hasta que se muera. Son dos mensajes parecidos que le pueden garantizar muchos años como ministro de defensa.

Naturalmente, el tipo  -después de seis años continuos enchufado-,copia las costumbres de la alta plana rusa donde el buró vivía como reyes en Moscú y el pueblo ruso se comía cables gélidos por décadas; igual se copia la costumbre cubana, donde los Castro y aduladores son millonarios, comen lechón, mientras el pueblo cubano vive en casas que se derrumban de mengua. El mamador de lumpia, tiene a sus hijos como reyes; uno en Canadá con un ferrari incluido para su transporte diario; y una hija en España cogiendo  borracheras de película, que le hacen exponer sus hermosas tetas de plástico  al aire, por las calles españolas, en una noche de juerga y derroche. Entonces, este militar que se declara anti-imperialista y no sé qué vaina, quiere seguir chupando las mieles del poder, dándole un espaldarazo militar , al gobierno más pedorro que hemos tenido, entendiendo que el club de militares que se arrogan la independencia de Venezuela desde aquel funesto febrero, se revuelquen sobre las fortunas que han logrado armar, a fuerza de negocios y ponme dónde hay.

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